Re: Original texts


[ Replies ] [ Reply ] [ Webchat: Stages of Conflict ] [ FAQ ]

Posted by Margaret Carson on April 03, 192003 at 08:17:35:

In Reply to: Original texts posted by Miguel Angel Balsa on April 02, 192003 at 07:44:19:

Hi Miguel, these are the originals of Watanabe's poems.
I have only a hard copy of the original essay in Spanish by Teresa Ralli so I can't post it, but I'll drop it off at the Archives later this afternoon (maybe around 3 pm or so) or is there some other way I could leave a copy for you? Margaret
IV

NARRADORA


La muchacha, mas niña que mujer, sentada en aquel patio...
que abatimiento tan serenamente llevado.
Hermana de los dos muertos, del honrado con sepulcro y del otro,
afrentado sin él,
mira distante nuestro paso. La culpa que sentimos está en nosotros,
tebanos,
no en la intención de su mirada,
porque nadie, ni el consejero más sabio, se atrevió a refutar la
orden de Creonte
que es dañosa para nuestra alma.

Qué cosas arden en tu corazón, Antígona?,
A dónde vuela tu resentimiento, muchacha?,
A Zeus, que ha descargado sobre tu familia cuanto dolor hay
en el mundo,
o al rey que ahora se ensaña con tu hermano?





VIII

ANTIGONA


Oh dioses, pudiendo habernos hecho de cosa invisible o de piedra
que no necesitan sepultura
por que nos formaron de materia que se descompone, de carne
que no resiste la invisible fuerza de la podredumbre?

Que impudico, que obsceno
es acabarse insepulto, mostrando
a los ojos de los vivos blanduras y viscosidades. Tal castigo,
y peor, padece mi hermano
porque también es abasto que desgarran alimañas, buitres y perros.

Altos pinos que me vieron pasar cuando yo era niña,
divisan a mi hermano? ,el viento le ha quitado el fino polvo con que
cubrí su desnudez al amanecer?
Tendré otra vez valor para burlar la redoblada guardia o debo
resignarme a que su cuerpo, al entrar el otoño, sea solo huesos y una
mancha oleosa sobre la grava?

No, no me respondan. Hoy toda palabra o murmullo entra en
mi pesadilla
y la enciende mas.




X

NARRADORA


He visto a Antígona corriendo sigilosa de una columna a otra, de una
esquina a otra
como escondiéndose de nadie.

Al salir por la puerta Bóreas
su apurado vestido blanco parecía ir solo como una sábana volada de un
cordel.

La perdí de vista cuando entró en la llanura, pero en la frente llevaba
un pensamiento que la transfiguraba y la hacía más bella en su veloz
caminar bajo el sol del
mediodía.


ANTIGONA


Polinices, hermano mío, te preguntaras como he llegado hasta
ti.
Todo hombre tiene su arrogancia
y la de los guardias es creer que en hora tan luminosa no puede haber
audaces.
Doy gracias también a los vientos del norte
que se rizan en torbellinos y recorren las colinas levantando columnas
de polvo que suben hasta las nubes.
Envuelta en un torbellino he venido. Estoy llena de briznas, pero el
vino del cántaro esta limpio.

Cuan malamente te han raspado el polvo
que te puse anteanoche. Quieren para ti la mas absoluta
intemperie,
pero yo he venido a abrir la tierra para ti.

Recibe otra vez sobre tu cuerpo este polvo consagrado y estas tres
libaciones del vino de mi boca, pero en nombre de
todos.


(La sorprende un guardia)

Ser sorprendida era mi riesgo, guardia, pero déjame que termine de
abrir la tierra para que sea madre y acoja a Polinices como acogió a
Etéocles.
Son hermanos irrenunciables, guardia, ya sin facción ni
contienda
y acaso mutuamente se están llamando.

En tu corazón sabes
que no es bueno que el uno este abrigado par la tierra y el otro siga
errando, alma en pena que mira con tristeza o cólera su propio cadáver.

Quiero que toda muerte tenga funeral
y después,
después,
después
olvido.
En tus amarras, guardia, esta empezando mi muerte.
Recuerda mi nombre
porque algún día todos dirán que fui la hermana que no le falto al
hermano:
me llamo Antígona.


XI

CREONTE


Naciste del vientre de mi hermana y lazo de amor te une a Hemón, mi
hijo.
Eres, pues, mas pariente mío que muchos.

Doble dolor y doble cólera arden en mi alma.
Es justo, entonces, que doble rigor tenga contigo.

Mi hijo Hemón deambula incrédulo por pasajes y habitaciones,
ya sabiéndose novio de una segura condenada.
Porque condenada estas desde que los bandos pregonaron la orden y el
castigo.

Y sin embargo ríes, y esta insolencia es mayor que la del enterramiento
porque allí burlaste a simples y oscuros guardias y aquí tu sorna y
jactancia
son ante tu rey.

Siempre es mas fácil ordenar la muerte
de aquel que comete un delito y luego lo toma a honra. Tu risa hará que
condenar también sea un placer.

Pero quién más ríe contigo?
Qué cómplices se ocultan en sus casas a gozar tu osadía? Ismene, tu
hermana, también te asistió y es la otra cabeza de la víbora bicéfala?




XX


NARRADORA


Las muertes de esta historia vienen a mí
no para que haga oficia de contar desgracias ajenas. Vienen a mí, y tan
vivamente, porque son mi propia
desgracia:
yo soy la hermana que fue maniatada por el miedo.

Antígona entró en mi casa como un airado y súbito fulgor y me hablo
así: „Ismene, quiero que tus manos me ayuden a sepultar el cadáver de
nuestro amado hermano,
confío
en que habiendo nacido noble
no te haya ganado la villanía‰

Sus palabras ardían, pero yo tenía el animo como el de un pequeño
animal encogido,
y sabiendo que le asistía razón, le dije que deliraba, que un aire de
locura le había golpeado
la cabeza.
Era el miedo, Antígona, porque la muerte sería nuestro pago
por enterrarle.
Ven, hermana, te rogué, mejor pidamos a las muertas que nos
dispensen
y que prevalezcan sobre nosotras las ordenes de los poderosos
vivos,
pero me reprochaste, dijiste: „busca tu, Ismene, la aprobación del
mundo del tirano, yo iré tras la gracia de los dioses‰, y te fuiste
a la colina de nuestro muerto.


(Abre un atado y descubre la mascarilla mortuoria de Polinices. Entre
las pausas de su parlamento le hace tres libaciones)



Antígona,
ves este mundo de abajo?
El palacio tiene ahora un profundo silencio de mausoleo
y desde ahí nos gobierna un cadáver que respira, un rey atormentado
que velozmente se hace viejo.

Hermana mía, mira:
este es el rostro de nuestro hermano antes de los perros
y los buitres y la podredumbre,
y estas libaciones tardías son de mi pequeña alma culposa.

En tu elevado reino
pídele a Polinices que me perdone la tarea que no hice a
tiempo
porque me acobardo el ceño del poder, y dile
que ya tengo castigo grande:
el recordar cada día tu gesto que me tortura
y me avergüenza.



: Hi,

: Does anybody know where to find the original versions of "Antigone" and "Fragments of Memory"? I would very much appreciate any info about it...

: Thanks,

: Miguel.




Replies:




[ Replies ] [ Reply ] [ Webchat: Stages of Conflict ] [ FAQ ]