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Fotografías facilitadas por María José Contreras Lorenzini

Prefijos, performance de María José Contreras Lorenzini

Ivan Smirnow | Universidad de Chile

Prefijos, performance dirigida por María José Contreras Lorenzini. Estadio Nacional. Santiago de Chile, 10 de diciembre de 2011.

Prefijos, evento realizado en el Estadio Nacional de Santiago de Chile (utilizado como centro de detención y tortura durante la dictadura de Augusto Pinochet) condensa movimiento, tiempo y espacios sociales en un despliegue que hace de un lugar de la memoria un lugar de aprendizaje a través de la actualización de la espacialización de recuerdos. En un contexto de agitación social y en el que se ha resucitado el discurso de la polarización política, la verdad histórica sigue siendo rebatida y la memoria colectiva sigue siendo traicionada. La performance se realizó en la escotilla N°8 del Estadio Nacional, uno de los puntos del Circuito de la Memoria, compuesto por diez sitios de protección especial que la Agrupación Regional Metropolitana de Ex Presas y Presos Políticos tiene a su cargo y consistió en la acción conjunta de siete performistas, compuesta por siete partituras articuladas a partir de la reacción del público, que fueron ejecutadas por el conjunto pero sostenidas, cada una, por un cuerpo particular signado con un pre-fijo (co-, des-, post-, der-, mal- , ____ y re-), suplementando la precaria estabilidad del enunciado “Hechos Humanos”, escrito en el suelo del espacio central.

fotografía facilitada por María José Contreras Lorenzini
El público se congrega en la escotilla n°8. A los pies de la escalera, escrito en tierra—removida, arrojada y manipulada—se lee “HECHOS HUMANOS”. La estridencia de cucharas metálicas que se golpean entre sí musicaliza la aparición de pies bajando las escaleras, a tientas, revelando siete cuerpos que avanzan cubiertos con frazadas hacia al encuentro con el público. Al llegar a la base de la escalera, dejan en el suelo las cucharas y, al levantarse, extienden sus manos suplicantes a(nte) el público. La clara referencia al modo en que las personas detenidas en el Estadio Nacional eran dis/puestas a interrogatorio y torturas resuena en las paredes que encuadran la acción, adornadas con fotografías, trazadas con grafitis de alusiones futbolísticas y marcadas por las huellas de la historia reciente de un país que aún pugna por y llora a sus desaparecidos(as).

Un espectador reacciona tendiendo la mano a un performer; éste descubre bajo la frazada un cuerpo impreso con el prefijo “Co”. Primera f[r]ase: Co-Hechos Humanos (performista: Nino Espinoza). Nino versus el resto. Nino mira y hace señas al grupo, nadie responde. Una performer se levanta desde el suelo, se acerca y se sienta a su lado, le dice algo al oído, se para y vuelve a su lugar. Todos(as) se paran.

fotografía facilitada por María José Contreras Lorenzini

Alguien del público selecciona al siguiente performer. Se descubre el prefijo “Des” impreso en ese cuerpo. Segunda f[r]ase: Des-Hechos Humanos (performista: Rodrigo Cuello). Apenas se devela este prefijo, el grupo se alinea frente al público. Cuello recoge las frazadas y reparte una a una en la fila formada. Al entregar la frazada va empujando a los perfomers, que ruedan por la rampa hacia abajo, apilándose; el olor a muerte tiñe la escena. Cuello se pasea y mira. Luego, la pila de cuerpos se alza abruptamente y todos(as) se sacuden. Sacuden también las frazadas y las depositan, como (otros) cuerpos sin vida, en la rampa.

El tercer cuerpo impreso revela el prefijo “post”. Tercera f[r]ase: Post-Hechos Humanos (Aranzasú Muñoz). Todos corren muy rápido por el espacio; las miradas intranquilas se cruzan buscando sin encontrar. Aranzazú permanece tranquila, afectada, invisible. La dinámica se quiebra con un performer que corre hacia la línea frente al público. Todos(as) le siguen; Aranzasú permanece.

Un cuarto cuerpo enuncia el prefijo “Der”. Cuarta f[r]ase: Der-Hechos Humanos (performista: Patricio Gecele). El grupo corre hacia la escalera y se emplazan en la parte alta, murmurando los numeros de sus cédulas de identidad. Se hacen callar, toman sol, se hacen levantar y se aglutinan hasta que el movimiento se hace difícil. Miran el sol, luego al público. Algunos se acercan a la línea.

fotografía facilitada por María José Contreras Lorenzini

Quinto cuerpo, el prefijo “_____”. Quinta f[r]ase: ____ Hechos Humanos (performista: María José Contreras). El grupo avanza hacia el público, seleccionando a alguien y llevándole al espacio central. Se suspende el movimiento por un minuto. Un performer se acerca al público y estrecha una mano.

Sexto cuerpo, el prefijo “Mal”; sexta f[r]ase: Mal-Hechos Humanos (performista: Juan Andrés Bonilla). Juan inhala profundo, llenando sus pulmones, y corre gritando; suena como si gritara “gooool”, pero no, es “zoooooo”. Grita hasta quedar sin aire. Quiere volver al punto de partida, pero el resto del grupo no lo deja; en alusión a un perverso juego infantil, se lo impiden a golpes. Cuando lo logra, mira al grupo y luego se pone la chaqueta sobre la cabeza. Tras una breve pausa comienza a jugar a la gallinita ciega. Juega hasta caer. El grupo lo mira y retrocede.

Séptimo cuerpo, séptimo prefijo, séptima f[r]ase: RE-Hechos Humanos (performista: Javier Escuti). Juan y Patricio dan el pulso con las cucharas metálicas. Javier sale primero, luego Nino, Aranzazú y luego María José y Cuello. Las partituras se repiten hasta que la iteración se vuelve alteración. Lo prefijado sigue escrito en la piel, pero en la desviación la regulación del sentido se vuelve laxa. De pronto se detienen, toman las cucharas y se alinean nuevamente frente al público. Los(as) performers se mezclan entre el público, ellos(as) deviene nosotros(as) y el pasado un presente múltiple y perpetuo; todos(as) miran el espacio ahora vacío. María José toma una escoba y barre la tierra, borroneando “Hechos Humanos”. El grupo, disuelto, deja la escotilla en distintas direcciones.

El pasado que fija el presente es revuelto en la escotilla n° 8. Actualizar las usanzas de la dictadura no tiene sólo un sentido de queja, sino que desnaturaliza un (mal) orden impuesto a punta de fusiles, torturas y vaciamientos; contribuye a tensar la trama simbólica que sostiene a los amplios colectivos que están dando cuenta de su conciencia política crítica y claman reivindicaciones. Prefijos lanza atrás la mirada con los pies bien puestos en el ahora, des-racionalizando conceptos hegemónicos e instando a una redefinición sensible de interpretaciones pasadas.


Iván Smirnow es psicólogo chileno, radicado en Santiago de Chile. Ha trabajado en docencia e investigación y actualmente trabaja en su tesis (titulada Cuerpos-hechos-por/para-el-trabajo: cuerpo, memoria y trabajo precario) para obtener el grado de Magíster en Estudios de Género y Cultura Latinoamericana en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Chile.