There is no translation available.

Six Moves Across the Field Touch Down America

Abstract:

"Six Moves Across the Field Touch Down America/Un Son para el Mundo Hemisférico" by Caridad Svich is a bilingual poetic essay that explores the consequences of migration, globalization and the complex promises offered by neo-modernity and capitalism on border(ed) language, art-making and the image of the self.

1/uno

This is how we leave
Out the back door
With not a stitch
And whatever fits
In the gym bag
We haven’t used for gym in a long time

With our hearts in our throats
And our chins high
Pushing pedal to the metal
Hitching a ride
Without a thought
Of forgiveness
In this strange playground
That lets devils
Roam freely
And grifters get by
On the easy mark

With rough noise
And a song pitched high
This is how we leave

En el translocal transglobal, en la era de las esferas plásticas que valoran la imagen televisiva por encima de lo humano, que prefieren el ámbito frío de los negocios sin preocuparse por a quién tienen que borrar de la escena mundial, que crían llamas de guerra y ansiedad ultra-moderna, vivimos en el desenlace de la cinta de la memoria y dentro del río del olvido, entre uno y otro, con el pecho abierto a las balas y las manos hacia arriba. Buscando la forma de ser parte del sur, norte y este siendo del sur, norte y este, buscamos las miradas cálidas que no esconden armas de doble filo. “Donde crecen aves…” decían nuestras madres, y guardamos las monedas que nos ha costado duras horas ganar en el fondo de nuestras medias. ¿Qué hay que hacer? ¿Qué hay del ser? ¿Cuánto es el olvido que estos lugares del destino nos obligan a olvidar? Cuando recuperamos la memoria, ¿quién va a escuchar nuestras canciones de protesta, gloria y amor?

Aquí, en el transglobal local echando la onda en la onda del mar más profundo de nuestro ser, nuestros cuerpos surgen una y otra vez con invocaciones de pasaporte y no pasaporte, con memorias fantasmas que hablan de cuentos oscuros hechos realidad en balsas de papel flotando en el agua. Nuestros pies están llenos de llagas de caminar un “borde” tras otro, una frontera tras otra a través de la arena que se convierte en tierra roja y dorada y sangrienta. Nuestras voces dan alabanzas a la vía milagrosa, la vía extática de la vida electrónica que proclama el credo “Micro Ibero Santa Ibiza IBM Ipodia Nike Dorito Levi Maldito Requiem Eternum Domine.” Nuestros labios salados del mar extraviado tratan de masticar las palabras dislocadas del sujeto post-colonial que se cuelga de la soga de la diáspora interna sin saber “¿Cómo fue?” como dice la canción de Benny Moré.

2/dos

And we don’t even think about
What foul weather we come across
In furious Georgia
And ghostly Utah
And hell-bent Arkansas

What second mind dictates
The collapsible fury
Of crimes undetected
And murders un-remarked

What child holds a candle
To light
And whose memory befalls
The silent surveyer
Of all gone
We don’t even think about

¿Cómo fue? ¿Dónde fue? ¿Por qué dejamos nuestras tierras en el abandono? ¿Por qué se creen ellos (los del Norte más norte que no sé qué) que nuestras tierras están abandonadas a la suerte del que va a caer “Rataplán” a desbordar el equilibrio central de las vidas de nuestras abuelas, padres, madres, sobrinas y futuras hijas? ¿Qué los hace pensar en la nada del sur, en vez de lo que es, y siempre ha sido? Tal vez en el Norte más norte que no sé qué el frío se ha comido la razón del mundo. Tal vez todo ha pasado y estamos viviendo un sueño de delirio como el del Quijote y Segismundo siglos atrás, cuando no se sabía ni la quinta parte de lo que sabemos ahora en la era de la información instantánea.

En los años A – aquel entonces, aquel Ayer, aquel “A” que nos persigue - nuestras vidas corrían sangre, corrían peligro, corrían el desafío de los tristes mares de Marte que hacían de nuestras voces un coro profundo de Aleluyas sin final. Este coro se escuchaba en alta mar y bajo fondo, se escuchaba en el África imaginaria, en la concreta realidad de las Malvinas fantasmas, se escuchaba en la radio con y sin libertad. Nuestro coro fue y sigue siendo, pero algunos piensan que no se oye más allá de esa esquina condenada donde sólo se ven los pobres perros desamparados tocando la trompeta del hambre. Pobres son ellos que piensan que nuestra geografía esta compuesta de líneas borradas y zapatos colgados de cordeles eléctricos anunciando la muerte. Pobres son los que no oyen el son.

3/tres

Cause we know we’re
Never more than a stone’s throw away
From a place and time
Where we all we got is learning and forgetting
And watching the space between me and you
And You and me

In the current flicker of morning
Left. Bereft. Standing.
A shadow score.
A body held tight.
Held by fear
And tears
Unshed.

4/Cuatro

This is what we say
As we count desire
As we escape vengeance
And scrape by
The mystery of fact
This here is not where I’m from
This here is outrage
Felt in the bone
Of the adopted brother who was born here
And told she was not from here
But from
That other
Amnesia
Of signs

From Some other
Fixed ecology
Of yearning
Whose devices
We record
In the absence
Of feeling
We prize

Ask me forgiveness
Ask me Jesus
What all you done
To make so many use you clean
What all you is
that
makes you an easy mark
For the trickster angels
To play with

¿Y de aquí qué te digo, y qué te diré? En el exilio, en el río del olvido no olvidado se encuentra la pesadumbre de la mañana sin rubor. Aquí estamos con nuestras lenguas atadas de consonantes y vocales que nos hacen reír a carcajadas y soñar con hacer millones de dólares (que caigan del cielo como un milagro). Aquí nuestros cuerpos son Otros enteros, Otros vosotros, Otros sin otros deseando el Otro de la frontera fenomenal de la esfera ciega que nos hace mutar nuestra piel en acero para poder descifrar el más allá de nuestro destino sin sosiego. Aquí nuestra risa se complica, nuestra hambre se desliza, nuestras hijas se bautizan en la iglesia de Christian Dior y la segunda Mona Lisa cibernética. Aquí nos hacemos los locos tras otros Otros que vienen atrás a buscar el espacio que se escapó de un siglo hecho pedazos por intereses creados por agentes del poder desbordado. Aquí vendemos a nuestras madres y padres por un centavo, y nos hacemos los locos para que nadie se de cuenta, y para no dar cuentas de quienes somos. ¡Total! Todo aquí es compra y venta. ¡Que más da! Y nos vamos con una manito detrás y otra adelante, como si no fuera nada, como si fuéramos nadas, nadando en un mar de plomo. Aquí esperamos todo.

¿Y por qué no? De la espera también se vive. De la esperanza también se escribe. Una gota de esperanza en el fondo del siglo veinte pasa al veintiuno como si fuera agua. Aquí esperamos la nada con nuestros ombligos al aire. Todo está bien. Todo está como debe estar. La vida nos engaña y nosotros disfrutamos de la mentira. Nuestro poder está en nuestras manos, pero algunas veces lo dejamos en los pies. Tontos somos, y nos hacemos los tontos para seguir andando. ¿Cuánto hace ya que nos están tomando el pelo? ¿Cuánto hace ya que los mediocres cantan el sueño de los pobres, pasando por pobres cuando en realidad son ricos? Aquí vivimos como santos pero dejamos que nos echen de más. Aves de paso vamos pasando, aves de paso vamos muriendo.

5/cinco

Here’s a man of no fixed address
Addressing you
Addressing himself
In this fixed America of the free
And dispossessed

Unpossessed of words that can excuse
Betrayal
Shaped from flesh to ghost and back again
Stranded in a national dream
Of past-times
And half-times
And cheers and shouts
And good ol time
pummel-wide
Hard
And let me down NOT EASY

Here’s a woman
asking what all happened here
In this curved world
Scratched out
A bullet hole
A scrape
fire lit
Balanced in the sky
Burning words
Hardened by luck
And the design of chance

Here’s a swollen child
Who appears in the day’s rain
with leveled eyes
and a blown head
blown with thought
and a hunger for apples
cider ripe
This child bears fruit
child song
Work song
Sorrow song
Joy song
A ballad

Woven by long thin hands of bony silver
That kick back dandelions and weeds
That shoot care out the window
Out the door
And say:

Come here, fella
Spank-whap, hey-slap
look over your shoulder
you there with that smile
And your hand wrapped
In a river of feeling

Isn’t it funny how we both are
Pretty
Sad
De-created
For who made us
And How we don’t think now
bout
Low light
On a Friday morning
And how this is
How we got to see the world

Pero claro, esperanza hay…Lo que hay, es que hay que ir buscarla. Si no la buscas, nunca la encontrarás, así dicen todos, y tal vez tienen razón, aunque sea razón sin ton ni son. Aquí bailamos la rumba de los braceros. “¿Te acuerdas de ellos?” dice alguien en la radio tempranito por la mañana. Claro que nos acordamos, aunque el río del olvido algunas veces nos hace extraños los unos con los otros. Claro que sí. Al bracero le cantábamos en los años sesenta y en los treinta también. Al bracero lo teníamos bajo el brazo abrazado. Y todavía lo tenemos, aunque lo llamamos jornalero.

Ahora sé por qué no nos quieren hablar, y nos tienen un poco intimidados. ¿Es nuestra lengua o es nuestra honra lo que los pone intranquilos? Es nuestro ser, el ser Sur, el ser Caribe, el ser sin pasaporte haciendo teatro de los mitos del mundo, el ser lleno de ser pero no Sir que cuenta con dos dedos de frente, dos manos de honra, dos piernas que hacen sombra en el cero tango del navegador. Aquí y allá, vamos caminando, vamos deslumbrando lo que otros no pueden deslumbrar. Aquí, vamos caminando el camino del deseo, el camino del pueblo que nació antes de que él diera a luz. Aquí vamos en el un-dos-tres, qué paso más chévere, qué paso tan fiebre – para decirlo como dicen los vagos del tiempo, los vagos que cuentan quiénes somos y quiénes seremos.

¿Qué seríamos nosotros sin esos vagos, sin nuestros vagos del teatro y el cine, de la pintura y la canción, sin esos vagos de la danza que corre dentro de nosotros como si fuera las teclas de un bandoneón? ¿Dejamos los vagos a un lado? ¿Dejamos las palabras hechas sangre en un rincón? ¿O le damos un espacio mitológico para que puedan encontrarse con las otras palabras y señas de los grandes del hemisferio? ¿Cuál es la responsabilidad que tenemos con nuestros vagos del pasado, y nuestros vagos del futuro?

6/seis

Ain’t love a blunder
Ain’t it kind
Oh love tempt
Take me in honey
Without a name

What can be done with this
Lonesome child
Adrift in your backyards
In your fever America
What can be done

Hacemos una red entre países, una red de palabras y sueños, que no se corta porque alguien quiere invertir en nuestras tierras y sacarle el jugo a nuestros pueblos. Hacemos una red de cuerpos políticos sin política externa o interna – solamente cuerpos dedicados a esa vía alternativa, fuera de la red del comercio. Hacemos una red para otro y otro siglo con palabras y señas inéditas, inesperadas, que cuentan no una historia sino muchas para que los ojos de aquellos del Norte más norte que no se qué se abran, y tal vez habrá la posibilidad de ser una red, un mundo, un espacio hemisférico donde nuestras patrias fantasmas tengan sosiego.

Caridad Svich is the recipient of a Radcliffe Institute Fellowship at Harvard University, and has received many national awards in the arts. Her play Thrush premieres in Austin in October 2006, and Iphigenia…a rave fable receives its Los Angeles premiere in November 2006. She is editor of Trans-Global Readings (2003), a book of conversations on language, culture, media and performance. Some of her translations are collected in Federico Garcia Lorca: Impossible Theater (2000). She holds an MFA from UCSD, is founder of the pan-Latina theatre coalition NoPassport/Sin Pasaporte, and is resident playwright of New Dramatists in New York City.

Dossier

Essays

Review Essays

Book Reviews