Martes, 14 Febrero 2012 16:38

Entrevista a Chris Eyre (2006)

En esta entrevista, el cinematógrafo Chris Eyre (www.chriseyre.org) nos habla sobre las razones por las cuales escogió el medio del cine, sobre sus primeros años como cineasta en NYU, y sobre la influencia que esta institución educacional le brindó a su trabajo. Chris recuerda su carrera temprana, cuando el cine independiente todavía ejercía presión en el mundo mediático, y sobre la comunidad aburguesada de cine nativo americano que surgió durante este periodo. La discusión se enfoca luego en el laureado filme de Eyre, Smoke Signals , y sobre el camino profesional y personal que tomó su vida gracias el éxito del mismo. El éxito de este filme le brindó al artista un cierto sentido de responsabilidad por representar y adquirir conocimiento sobre otras tribus, ya que desde entonces se convirtió en un portavoz involuntario de la comunidad nativo americana. Como cineasta en el comienzo de su carrera, Eyre fue entrevistado por Andrew MacLean (Inupik) acerca de la negociación que se tiene que llevar a cabo en el mundo del cine como productor perteneciente a una minoría. Chris admitió que existen varias presiones en el mundo del cine para que los productos se "orienten en la dirección de ciertas problemáticas" y afirmó que la presencia de un nativo americano en el cine es suficiente para crear un discurso político. Eyre reflexiona sobre algunos de sus filmes, tales como Skins (el cual retrata la pobreza en la reserva indígena de Pine Ridge, y por consecuencia, no gozó del mismo éxito que Smoke Signals), y lo contrasta con filmes como Smoke Signals y Edge of America, los cuales poseen narrativas centradas en personajes, y por consecuencia se muestran como piezas con un llamativo más universal. Finalmente Chris le confiesa a Andrew, quien forma parte de una Nación indígena ballenera, sobre su emoción acerca de un futuro proyecto que trata sobre la caza de una ballena Makah que se llevó a cabo el 17 de mayo del 1999 en Neah Bay.

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Martes, 14 Febrero 2012 16:28

Entrevista a Alan Michelson (2005)

Luego de la apertura de la exhibición Revealing the Absent Indian (la cual es una retrospectiva de su trabajo), presentada como parte de la serie New Tribes New York del National Museum of the American Indian, Alan Michelson nos habla sobre la misma. Mucho de su arte ha sido influenciado por el hecho de que él fue adoptado fuera de su tribu (muchos nativo-americanos fueron adoptados fuera de sus tribus desde los años 40 hasta los años 70) y solo conoció a su familia Mohawk más tarde en la vida. Michelson contextualiza este hecho personal en la temática más amplia del desplazamiento nativo-americano. Otro de los temas de su trabajo es el paisajismo, utilizado por el artista para cuestionar las nociones de supremacía y superioridad. Una de las piezas de la cual nos habla Alan, Two Row II, es una instalación que hace referencia al "Two Row Wampum Belt", que simboliza el tratado a través del cual los Iroquois/Haudenosaunee (la Confederación de Seis Naciones a la cual pertenecen los Mohawk) recibieron a los blancos en sus tierras: "We will NOT be like father and son, but like brothers. These TWO ROWS will simbolize vessels, traveling down the same river together, but each in our own boat. And neither of us will try to steer the other?s vessel." Los Haudenosaunee han cumplido con su parte del tratado hasta el día de hoy. Alan además nos habla sobre su trabajo en el cine. Su exhibición esta disponible a través del Internet en la siguiente página web: www.nmai.si.edu/exhibitions/newtribe/.

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Miércoles, 08 Diciembre 2010 12:52

Entrevista a Danny Hoch (2007)

Entrevista con Danny Hoch, llevada a cabo por Jill Lane, como parte del 6to Encuentro del Instituto Hemisférico de Performance y Política, celebrado en Junio del 2007, en Buenos Aires, Argentina, bajo el título "Corpolíticas en las Américas: Formación de Raza, Clase y Género". Danny Hoch es actor, dramaturgo y director. Fundador del Festival de Teatro Hip-Hop, miembro del Vera List Center For Art & Politics y de la comisión directiva del Theatre Communications Group, Estados Unidos.

Viernes, 03 Diciembre 2010 15:29

Entrevista a Teresa Hernández (2006)

Teresa Hernández es una artista del escenario puertorriqueña. Desde 1987 ha escrito, dirigido y actuado piezas de teatro y danza, en ambas las escenas puertorriqueñas de arte comercial y arte experimental. Junto con la coreógrafa Viveca Vázquez, dirige y administra el Taller de Otra Cosa, Inc., organización sin fines de lucro comprometida con el desarrollo y la producción de danza experimental y proyectos de performance en Puerto Rico. Como artista independiente, ha producido su trabajo desde 1991 a través de su organización "Producciones Teresa, no Inc." Además, ofrece talleres, charlas y demostraciones de performance para estudiantes de escuela superior y de nivel universitario. Los proyectos creativos de Teresa se caracterizan por su consistente renuncia a las categorías artísticas tradicionales. El teatro, la danza, el performance, el texto dramático, el movimiento, los disfraces, el video y los objetos cotidianos se yuxtaponen y se confrontan, en un espacio liminal donde las nociones de la precariedad son exploradas y celebradas. Los personajes de Teresa exploran y exponen las ansiedades del Puerto Rico cotidiano, investigando transversalmente temáticas de género, clase y raza. En esta entrevista, la artista habla sobre su acuñado término "artista del escenario" (vis-à-vis "performera", "actriz" o "bailarina") en relación con su multifacético entrenamiento y su trayectoria artística. La artista habla sobre la aproximación, la apropiación, y la precariedad como coordenadas de organización en su trabajo. Hernández también nos habla sobre la creación y transformación de sus personajes, el uso de disfraces y objetos cotidianos como estímulos de creación, las problemáticas a las que se enfrenta al ser una artista experimental en Puerto Rico, y sobre su nuevo proyecto -al momento de la entrevista- "Nada que ver (Composiciones Escénicas Sobre el Yo)".

Entrevista fue publicada originalmente en Remezcla el 31 de mayo de 2008.


Guillermo Gómez-Peña is a well-known performance artist and prolific writer whose work calls into question the codes that define racial and ethnic categories in American culture.

Born in Mexico City, he has lived in Tijuana, New York and San Francisco, where he currently resides. He is preoccupied with the exploration of unstable and shifting national identities, and often acts as a cultural provocateur, pushing the limits of cultural stereotypes to defy the standard monolingual, uncontaminated American ideal.

Gómez-Peña works with La Pocha Nostra, a trans-disciplinary laboratory based in San Francisco through which he and various other artists aim to remap and expand world borders. His performances consist of monologues that bridge poetry, critical theory and comedy.  His stage persona is crafted out of all the elements that bring to mind stereotypes about Mexicanness and being “Other:” feathers, skulls, religious images, make up, a bottle of tequila… I once saw him in a zebra-textured Zoot Suit.

He was recently invited to the Museo del Barrio in East Harlem where he presented “El Mexorcist 3: America’s Most Wanted Inner Demon”—an assault on the “demonized construction of the Mexico/US border” and a commentary on extreme culture and post-911 patriotism. I spoke to him before his performance and the following is a translated Q&A session from our conversation.

Remezcla:  Guillermo, could you tell us what your impressions of New York City are?

Guillermo Gómez-Peña: I lived in this city at the beginning of the 1990s, and for me, this is a very important place, and I believe that artists, at some point in their lives have to come to New York, even if it is for a short period of time.

After New York, I moved to California because I thought that the work I was doing would make more sense there because of the Mexican presence in that state, and because my work is based on the relationship between Mexico and the United States and on the border culture of northern Mexico and California.

I still travel to New York on occasion and I still believe it is important to do so in order to open up dialogues with other artists from around the world; New York is a type of delicatessen, that’s why I like to come.  I do so every two or three years. The last time I was here, I came to present one of my projects at the Guggenheim, but I had not been back. This time, I was invited by the Instituto Hemisférico de Performance and Politics, a very interesting institute based at NYU and also by this place, which is very dear to me, el Museo del Barrio, where I will present a new project entitled El Mexorcist.

RE: I think you have made use of post-structuralist and post-colonial theories along with stereotyped and exaggerated representations in your work, to call into question the way in which we are all in a sense disciplined into assuming particular ethnic and racial identities, which tend to be fixed and loaded with essentialisms.  In my opinion, your work makes use of these theories to confront a society built upon these rigid racial and ethnic conceptions, but my question is the following: When we articulate these very stereotypes, even when we do so from a notion of Otherness, don’t we run the risk of validating these very disciplinary practices?

GGP: Well, during the 1980s and 1990s, my work was very much centered on issues of identity. I began to understand myself as a post-national Mexican, one inhabiting the Mexico at the other side of the mirror, inhabiting the insides of….all etceteras.  I understood myself as belonging to this floating population of millions of post-national Mexicans who exist outside of our national territory and outside of our language. I was very interested in exploring the processes that take place during this acculturation period, when one de-Mexicanizes and one begins to enter a process of chicanization, and to assume multiple identities and multiple repertoires—one enters into a dialogue with Afro-American cultures, Asian cultures and with cultures from all of Latin America, thus forging a hybrid identity. I very much became interested in that process and that is what I articulated in my work.

At this present moment, I have developed an interest in other subjects. For instance, I am interested in how new technologies affect our identities, our community and nationality, or how this rampant culture of globalization and its use of these digital technologies has affected our understanding of identity.

I am also interested in Extreme Cultures; something once marginal and prohibited is now fetishized by the mass media. Why has everything that is extreme become consumable? Through a series of performances I have developed a new type of relationship with the public, one in which the audience is willing to participate, to role-play and enter into radical transgressive sexual and artistic politics precisely because of a new form of socialization based on digital technologies.

These are my obsessions at the moment, but also to understand how the events of September 11, 2001 have produced a paranoid nationalism that affects all of our commonalities. I want to understand how the U.S. has become a closed and intolerant society and how the Mexico-US border is now a sensitive zone for national security—a possible gateway for Islamic terror and, how undocumented migrants, paisanos produce a hysterical reaction that equates them with terrorism.

RE: I understand that that your body of work is extensive and your relationship with social, political and cultural developments is never static, so forgive me for being so insistent on the topic of identity—the thing is, I also form part of this unbounded Mexican condition—I was born in Mexico City, I have roots in Sonora and I have lived much of my life outside of the geographical, cultural and linguistic boundaries of my national state…

GGP: Ah, chilango, or ex-chilango!

RE:  Yes, or trans-chilango!  But I have never identified with U.S.-based identities. I am not interested in assuming a Latino identity, and when I lived in California, I felt very detached from the Chicano discourse. I felt it was out of tune with my own experience. What is interesting to me is how you blend the languages associated with Chicano culture and infuse them with the technological discourses of globalization. I also find it interesting that you make use of the images associated with the Chicano movement. To me, the icons used by Chicanismo, such as the Virgen of Guadalupe make me think more of Televisa or the P.R.I. than with a Mexicanidad I can relate to. Do you think that Mexicans living outside of the national limits—or even those within them—the ones who live in the post-Mexican condition as Roger Bartra described it, will develop new symbols and new discourses that are not associated with Chicanismo, which is an important contribution, but one that belongs more to academics, or a specific generation than to the Mexicans who inhabit global cities such as New York, places that have little resemblance to the American Southwest?

GGP: Yes, of course! I do feel that the Chicano movement was one of affirmation of identity and one which ceased to exist thirty years ago.  But Chicanismo has been transformed, reinvented and that is why we can now speak of a post-Mexicanidad or a post-Chicanidad. The new generations of Chicanos are much more hybrid, much more expansive and fluid in their understanding of identity than their parents. In that sense, I am in total agreement with your analysis and I also agree that recent arrived Mexicans in places such as New York are creating their own distinct spaces—a Mexa-York so to speak that lends itself to a very different experience than that of the post-national condition in cities such as San Antonio or Los Angeles, or Sacramento.  I think all of these places hold new and transitional identities and we do not know where it will all end up.

But I do believe in a very valid Neo-Chicanismo, or Post-Chicanismo attitude towards life. For me, this attitude belongs to people capable of negotiating two or more cultures, capable of being in transit and handling several languages—a Neo-Chicano, or post-Chicano is a good border crosser and fluid and anti-essentialist attitude. That is why I find this a useful model and curiously that is why in Europe people are so interested in what we are doing here. We are cultures that are producing artforms with a hundrend and forty year old process that began with the loss of half of the Mexican territory to the United States. But again, we should not confuse these emerging identities with the Chicanismo setenterto de Virgenes de Guadalupe and Che Guevaras and flying Aztec warriors.

RE:  Also, now that we are on the subject of border-crossings, I remember a moment during the 1990s when I was a student at Berkeley, when I first became interested in the work of Garcia-Canclini and Appadurai and everyone I knew and myself were all traveling back and forth between Mexico and the U.S. and talking about hybrid identities, ethnoscapes, and fluidity and globalization.  I felt we were in a new moment of border-crossings. In retrospect, I feel we all got ahead of ourselves; borders are now more rigid than ever, the nation-state did not disappear, it became more repressive and we now have an anti-Mexican  campaign and a xenophobia that you touched on earlier.  We are in a different world.

GGP: Yes, the cult of Globalization that the 1990s generated has given way to a nationalism that serves as a mechanism of defense. In the mid-1990s we started to see the emergence of ultra-nationalist movements. We had on the one hand the emergence of a global culture and the notion that nation-states were becoming a thing of the past that no longer corresponded to our cultural realities. Simultaneously, Globalization generated neo-nationalist movements and after September 11th, this neo-nationalism becomes a virulent force articulated primarily under the leadership of the United States, where we now live in a society that seeks to close itself from Arabs, but also from those who come from the South.

In Europe, they have the movement known as Fortress Europa.  Europe lives under the impression that the new barbarians have arrived; these new barbarians are depicted as Islamic fundamentalists, but also as undocumented migrants. Europe and the United States are experiencing a profound identity crisis, a fear of all alterity. But this condition is generating new sounds, new forms of poetry. For instance, we at La Pocha Nostra seek to confront this world where, lo que rifa son el patrioterismo and arrogance. We often discuss among ourselves whether the moment has arrived for us to return to the South. New York, for instance, is no longer a place with the cultural and artistic importance it once had; new movements are developing elsewhere, in the Global South.

RE: Guillermo, finally, what do you think of what is happening politically in Latin America?  Until very recently I had never been interested in elections, which to me are for the most part a farce, but what happened in Mexico in 2006 was very significant. What is your assessment of the political present in Latin America? Most nations have elected presidents we can in one form or another consider of the left; the outcome in Mexico was different and some consider what happened a type of coup d’etat by the right.

GGP: It almost happened, but well, the election was stolen from Obrador in a similar way as Bush once took it from a Democrat some years ago.  Calderon in Mexico and Uribe in Colombia are now practically alone in Latin America.  I don’t think they represent their societies. I think we are seeing the emergence of a Pan-American left that has discovered that it does not even have to take the United States into account. While this country lives under its illusions of a global war on terror and immigrants, it is no longer necessary to even invite the U.S. to a dialogue held among nations where much more interesting developments are taking place.

Lunes, 22 Noviembre 2010 11:55

Entrevista a Rosa Luisa Márquez (2006)

Rosa Luisa Márquez es una artista de teatro y pedagoga puertorriqueña; se especializa en teatro contemporáneo. Rosa Luisa comenzó su carrera de pedagogía en el Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico en el 1978. Desarrolló el actual currículo del curso "Actividades Dramáticas", a través del cual ofrece talleres en escuelas, prisiones, centros de rehabilitación, refugios de mujeres, hogares de ancianos y centros comunitarios. Sus proyectos de dirección incluyen Romeo(s) y Julieta(s), Historias para ser contadas, La Leyenda del Cemí, Procesión, Esperando a Godot, Jardín de Pulpos, Absurdos en la Soledad, El León y la Joya, entre otros. Sus publicaciones incluyen Brincos y Saltos: el juego como disciplina teatral e Historias para ser contadas, montaje de Rosa Luisa Márquez. Es miembro de la junta de directores y equipo de pedagogía de la Escuela Internacional de Teatro de América Latina y el Caribe (EITALC). Ha colaborado con artistas tales como: Gilda Navarra y Antonio Martorell (Puerto Rico), Grupo Malayerba (Ecuador), Grupo Cultural Yuyachkani (Perú), y los directores Peter Schumann (Bread and Puppet Theater, Estados Unidos) y Augusto Boal (Teatro del Oprimido, Brasil). En esta entrevista Marquéz habla sobre el rol de los juegos, la colaboración, la dramaturgia del actor, la música, los objetos, el espacio, el texto y el público en su trabajo creativo y sus producciones teatrales. Su trabajo pedagógico y comunitario también se discute en el contexto de las políticas culturales puertorriqueñas. Finalmente, la artista habla sobre sus constantes colaboraciones con artistas, local e internacionalmente, y de sus futuros proyectos teatrales.

Viernes, 16 Julio 2010 10:36

Entrevista a Dancing Earth (2005)

En esta entrevista, llevada a cabo por Tina Majkowsi durante el 5to Encuentro del Instituto Hemisférico (Belo Horizonte, Brasil, 2005), la coreógrafa Rulan Tangen es acompañada por el músico/bailarín/pintor Quetzal Guerrero (Cambiva, Yacqui, Ahumeche), el bailarín/fotógrafo Anthony Ch-WI-Tas Collins (Salt River Pima, Seneca, Osage) y el bailarín/actor/pintor Alejandro Meraz (Tarasco). Discuten, entre otras cosas, los orígenes de su colaboración, el rol de la danza como vía de empoderamiento para los pueblos indígenas y las formas en las cuales Dancing Earth trabaja con la memoria, el lugar, la tradición y el ritual por medio del movimiento. Dancing Earth es un conjunto de artistas de danza indígena que trabajan como colectivo bajo el liderazgo de Rulan Tangen y así buscan encarnar de manera única la esencia de la identidad y la perspectiva de los indígenas a través de la creación y la renovación de rituales de movimiento artísticos y culturales. "Antiguas y futuristas, nuestras danzas son un lenguaje elemental de la memoria en movimiento que se lleva en la sangre y en los huesos. Cultivamos nuestra expresión artística individual en nombre del empoderamiento de todos los pueblos y creamos puentes para el arte y la humanidad, la tradición y la experimentación. Por medio del movimiento, nos congregamos con respeto, inspiración e innovación. Creamos nuestras obras con colaboradores indígenas que se dedican a disciplinas como la música, la fabricación de máscaras, la fotografía, el disfraz, el diseño de luces, la arquitectura, la poesía y la narrativa oral".
Miércoles, 11 Noviembre 2009 17:46

Entrevista con Jesusa Rodríguez (2004)

La directora, actriz, dramaturga, artista de performance, escenógrafa, empresaria y activista social mexicana Jesusa Rodríguez se mueve al parecer sin mayor esfuerzo y con vigor a través de un amplio espectro de formas culturales, estilos y tonos. Sus espectáculos desafían las definiciones tradicionales, atravesando con gracia las fronteras genéricas: desde arte de élite a lo popular y lo masivo, desde la tragedia griega hasta el cabaret, desde lo indígena pre-colombino a la ópera, desde la revista, el sketch y la carpa hasta actos performativos dentro de proyectos políticos. El humor, la sátira, el juego lingüístico y el cuerpo son constantes en sus producciones. La energía de Rodríguez es intensa y su compromiso es no negociable, siempre cuestionando la naturaleza, el espacio y las consecuencias del poder y su representación.

En esta entrevista, la artista comenta sobre su uso particular y la transformación del género “pastorela” (una pieza alrededor del nacimiento de Cristo) en sus performances de cabaret, como una herramienta para cuestionar el fundamentalismo político y religioso en las Américas. Las pastorelas, usadas por la Iglesia Católica como armas evangelizadoras durante la Conquista, usualmente están basadas en una distinción bien definida entre el Bien y el Mal, lo que sostiene un pensamiento binario que ha alimentado agendas políticas, culturales y religiosas en el hemisferio americano. La propuesta de Rodríguez de usar el género pastorela contra las instituciones ideológicamente conservadoras que lo introdujeron y lo usaron, mezcla subversivamente el humor con la religión para cuestionar la política maniquea presente en la sociedad occidental contemporánea. Performances como “Concilio de amor” y “Pastorela terrorista” son presentados por la artista como ejemplos de su estrategia performativa, que Rodríguez relaciona con una preocupación mayor por un empoderamiento y una educación cívica, y con temas de desobediencia civil y participación popular.

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