Bienvenidx

De la Directora del Instituto Hemisférico Diana Taylor

Cuando comenzamos a discutir los posibles temas de este 11º Encuentro del Instituto Hemisférico, todo a nuestro alrededor parecía al revés.

Desde nuestro último Encuentro (Chile, en julio de 2016), el clima político en las Américas y del mundo se ha calentado casi de un modo tan radical como la superficie de la Tierra. Muchos de nosotros sentimos que vivimos en un ciclo de constantes amenazas, discriminación, hipocresía, mentiras e intimidación. Lo que está arriba está abajo, lo que está abajo está arriba, lo bueno está mal y lo malo está bien. La lógica, la ética y la decencia común han sido desterradas del reino. El ruido de sable de órdenes, improperios, amenazas, tuits, leyes y demandas legales intenta ahogar las voces de quienes piden justicia e igualdad. El encarcelamiento en masa, las deportaciones, las desapariciones forzadas y el encierro de niños en jaulas y en hieleras se han convertido en práctica común. El mundo está al revés. El ritmo de esta violencia aumenta y disminuye pero no se detiene. Los déspotas han sido empoderados en todo el mundo. Un autoritarismo virulento goza de un resurgimiento mundial. Esto no es motivo de risa.

¿Es el humor, entonces, una modalidad adecuada para ocuparnos de errores graves y aparentemente insuperables? Al invocar el humor y el ruido, queríamos convocar formas alternativas de entender estas situaciones alarmantes que nos preocupan. El humor como actitud, como filosofía y como práctica nos permite reconocer las cosas por lo que son, mientras su perspectiva descentrada nos da espacio para la crítica y la imaginación. El carnaval, la fiesta, el ritual y otros performances de alegría, reverso e inversión le han proporcionado a la gente formas de suspender la gravedad y re-escenificar las relaciones de poder. El relajo, en México, es un acto de desvalorización o “desolidarización” con normas dominantes y crea una solidaridad diferente, alegremente rebelde: la de los desvalidos.1 El “loco con licencia” de El rey Lear es el único personaje que puede bromear abiertamente sobre las grotescas repercusiones de la locura del rey. Incluso si esto lo pone en peligro de muerte, él resuelve morir riendo. El humor atraviesa relaciones de poder asimétricas, llama la atención sobre la parte divertida o loca de cualquier situación, alivia tensiones, nos invita a hacer ruidos, dar alaridos y reír a carcajadas sobre cosas que sabemos que no son graciosas.

El humor tiene sus placeres y sus costos. Tanto el humor como la comedia son riesgosos, no solo porque la amenaza del fracaso asedia chistes y bromas o porque sus repentinos cambios de posición socavan nuestras expectativas y nos agarran fuera de base, sino también, porque ponen a los comediantes y al público bajo el riesgo del insulto, las lesiones, los malentendidos o la hostilidad. Ciertos tipos de humor, por ejemplo, refuerzan los estereotipos haciéndolos palpables, normativos. De hecho, el humor se ha utilizado durante mucho tiempo para reproducir y naturalizar los “sistemas racializados de dominación".“No es gracioso”, insisten muchos, rechazando la invitación a la risa.

El humor establece y pone a prueba los límites del “nosotros” y de lo que consideramos aceptable y nos parece divertido. Funciona activando formaciones de inclusión y de exclusión. ¿El “nosotros” entendió el chiste? Si no, no eres uno de “nosotros”. Aquellos que se quedan por fuera quizá sientan que son la mira o el objeto del chiste. Las diferencias culturales y lingüísticas se hacen evidentes en el humor. Ciertas expresiones y actitudes no pueden traducirse o transferirse de un contexto a otro. El humor resalta las zonas de conflicto y la risa a menudo sirve para cubrir o “manejar la diferencia disruptiva”, pero no para resolver los problemas.3 La comedia y la risa dibujan “límites inseguros” y nos ayudan a “probar o a descubrir lo que significa decir 'nosotros'. Siempre cruzando fronteras, [la comedia] nos ayuda a conocer los límites que deseamos o los que podemos soportar”.4

Inevitablemente, el humor y la risa plantean preguntas éticas: ¿nos quedamos con los temas que proponen y tratamos de negociar sus límites? ¿O nos alejamos?

Los Encuentros de Hemi –como los performances del “encuentro”– buscan probar estos límites, estas zonas de inestabilidad y de intraducibilidad, al mismo tiempo que exploran los problemas (aunque sean dolorosos) que conectan y dividen a artistas, académicos y activistas en todo el continente americano. La curadoría de estos eventos promete mucho: abre espacios de conversación, creatividad e intercambio entre muchos tipos de “otros”, más allá de las divisiones nacionales, culturales, lingüísticas o discplinarias; estimula un sentido más relacional de subjetividad que se desarrolla a través de compartir y conversar con los demás. Los Encuentros aspiran a una conciencia colectiva más profunda sobre el daño y la reparación, así como a la esperanza de que si “otros” realmente escuchan, tal vez entiendan y se preocupen. Ellos celebran la alegría de la creativad y la colaboración, así como escenifican lo que “nosotros” somos, y lo que lleva a la gente a crear colectivamente, a explorar preocupaciones dispares y comunes. ¿Podemos “nosotros” hablar y oírnos los unos a los otros, así como compartir y negociar nuestras diferencias?

Este momento político pone intensamente a prueba nuestros límites y nuestra capacidad de escuchar y preocuparnos. También nos pide que celebremos actos transformadores de justicia y reparación, y que creemos espacios para la esperanza. El mundo al revés: humor, ruido, performance nos invita a hacer ruido, a divertirnos, a probar maneras creativas de ejercitar nuestra imaginación hacia mejores mundos posibles.

[1] Jorge Portilla, La femomenología del relajo (Mexico: Fondo de Cultura Económica, 1986):19.
[2] Christina A. Sue and Tanya Golash-Boza, “‘It Was Only A Joke’: How Racial Humour Fuels Colour-Blind Ideologies in Mexico and Peru,” Ethnic and Racial Studies, 36, no. 10 (2013): 1582.
[3] Lauren Berlant and Sianne Ngai, “Comedy Has Issues,” Critical Inquiry 43 (Winter 2017): 233.
[4] Ibid., 235

Del Comité Organizador del Encuentro Hemisférico en MéxicoDidanwy Kent, Francisco Javier Rivas Mesa, Jorge David García, Benjamín Arditi

¡Bienvenidxs al XI Encuentro Hemisférico!

Todas las épocas tienen problemas. La nuestra presenta una realidad global compleja, atravesada por una crisis de sentido que se manifiesta en diversos planos: una serie de emergencias ambientales de gravedad inusitada, una desigualdad que no retrocede y escenarios de violencia cotidiana, cada día menos explicables. Vivimos bajo el signo del horror de las desapariciones forzadas, los feminicidios, los crímenes de odio, la xenofobia y el racismo, entre otros muchos gestos del miedo y del dolor humano. Ante tanto horror, ¿por qué proponer este Encuentro de “El Mundo al Revés” en el que el humor, la risa y el performance serán los detonadores de nuestro pensar y nuestro hacer?

Lo hacemos para enfrentar juntxs el espanto y la esperanza a partir del humor. La risa es una potencia subversiva de lo humano, un medio capaz de desarticular y dislocar la solemnidad de lo dado. Pensamos que es una vía para encontrar otros mundos posibles, otro modo de mirar nuestra realidad circundante. El humor y el ruido son, antes que cualquier otra cosa, imágenes de lo humano, evidencias de lo vivo, espacios en los que se puede asir la imaginación social, colectiva y popular. Nuestras risas y ruidos suman su potencia para, desde la colectividad de los cuerpos reunidos en este Encuentro, ejercitar la complicidad de una vida común que se opone a los horrores del mundo. Dice Henri Bergson “nuestra risa es siempre la risa de un grupo” pues necesita un eco en el cual resonar. Umberto Eco nos habla de la risa como arma contra los carceleros del pensamiento.

Convocamos a la potencia del humor y del ruido desde la colectividad de los cuerpos reunidos en este Encuentro para ejercitar la complicidad de la mirada. Queremos re-conocernos como partícipes de una vida común para, a través del performance, arte del presente que subraya la presencia y la pregunta abierta, encontrar otras vías de resistencia y de enunciación. Quizá “voltear del revés el mundo”, sea un medio colectivo que permita encontrar en los lenguajes que el arte habilita modos nuevos, vitales, emergentes y colectivos de enfrentar la complejidad de nuestro tiempo mediante una puesta en acto de lo que Michel Foucault llamó la “ontología crítica del presente”. Lo haremos a través del humor y del performance de nuestros cuerpos. No somos soberanos del lenguaje, pero sí somos responsables de su repetición y de las formas de agencia que elegimos para denunciar, visibilizar, fracturar y develar nuestra realidad.

Es por estas razones que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Museo ExTeresa Arte actual han organizado este XI° Encuentro junto con el Instituto Hemisférico de Performance y Política de la Universidad de Nueva York (NYU). La UNAM es un espacio autónomo comprometido con la producción de pensamiento crítico y el ejercicio libre y plural de las ideas. En este mismo espíritu participa el Museo ExTeresa, sede de este Encuentro, un espacio decisivo para el impulso de la escena del performance en México. El Instituto Hemisférico condensa estos sentidos con un trabajo que se ubica en el cruce entre arte, política y academia. No perdemos ocasión para agradecer a todas las instancias de la UNAM su valiosa contribución a este evento: muchas gracias Cultura UNAM, Teatro UNAM, Danza UNAM, Cátedra Bergman, MUAC, FFyL, FCPyS, CUT, Posgrado en Historia del Arte, Posgrado en Música y Antiguo Colegio de San Ildefonso por compartir nuestra batalla de manera solidaria. Muchas gracias al equipo del Museo ExTeresa. Gracias también al Centro de Cultura Digital y a la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, por el apoyo que brindaron a este proyecto. Gracias al fantástico equipo del Instituto Hemisférico.

Este Encuentro es un acontecimiento que combina el flujo del hacer-pensar-hacer convocando a un gran número de artistas, investigadores y activistas que impulsan la reflexión política, social y cultural para pensar juntos sobre las maneras de fortalecer las redes de pensamiento, reflexión y amistad entre personas de diversas latitudes. Con ello queremos impulsar la práctica del arte del performance, así como los estudios performativos en nuestro continente: esperamos que este Encuentro sea un detonante y un impulsor de nuevas y nutridas miradas a partir de la vitalidad que las enunciaciones académicas y artísticas poseen. Esperamos también que quienes vienen a mostrar su trabajo y sus ideas desde tantos lugares hallen en este Encuentro un espacio hospitalario para su quehacer. ¡Muchas gracias a todxs ustedes, participantes y colaboradorxs del Hemi, por hacer posible este acontecimiento!

Hoy que necesitamos tanto buscar otros modos de vivir, pensar y sentir, creemos que la potencia del humor, el ruido y el performance nos van a ayudar a explorar otros modos de ser juntos.

¡Que las resonancias de este Encuentro sean largas y expansivas en sus vibraciones!

¡Bienvenido Hemisférico, bienvenidos todxs a este espacio de crítica y creación!

Comité Organizador del Encuentro Hemisférico en México
Didanwy Kent (UNAM)
Francisco Javier Rivas Mesa (Ex Teresa Arte Actual)
Jorge David García (UNAM)
Benjamín Arditi (UNAM)

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