El vuelo de la rata (1995)

El vuelo de la rata (1995) HIDVL
[publicado en Debate Feminista #11]

1995

El Programa de Ropa con Bolsa Obligatoria: PROROBO La Secretaría del Coito Fácil: SECOGEF El Programa de Educación para Pendejos: PREOCUPAPE La Cámara de Carreteras Turísticas: CACATUR Y el Centro de Readaptación Social Caro Quintino
Presentan:

El vuelo de la rata
Una telenovela de (la peor) época. Estelarizada por los intelectuales y artistas que firmaron el 24 de febrero el desplegado de Octavio Paz.

Personajes:
Salinas
Brunilda Patricia del Asco del Dedillo Lola la sirvienta
Las manos del esposo de Brunis
El vendedor de Ovaciones
Extras: "Los pelones" en las escenas de desmantelamiento de comunidades indígenas. Stunt man de Karol Wojtyla Exteriores: Nueva York y Boston (Universidad de Harvard) Producción: Telenvisia S.A.

Capítulo l. "Manténlas calientes" (Corre el año de 1994, el primero de diciembre toma posesión el nuevo presidente y diecinueve días después el pueblo celebra la ampliación de la banda de flotación, dos días después el pueblo celebra el desquiciamiento de los mercados financieros y el 24 a la noche el pueblo celebra la Navidad.)

Nos encontramos en el modesto pero fino comedor de Brunilda Patricia del Asco del Dedillo quien huyendo del malestar de la familia, ha decidido pasar la Navidad completamente sola, en la casa paterna donde alguna vez conoció la felicidad de no estar casada. Dominando la parte central del comedor, vemos una gran última cena en la que Luis Donaldo Colosio ocupa el lugar de Jesucristo y el actual gabinete salinista los lugares de los apóstoles. Sólo la cabeza de Serra Puche ha sido cortada dándole a judas un aspecto por demás inquietante.

Al empezar la escena, Brunilda se dispone a agradecer los sagrados alimentos.

BRUNILDA (Dejémoslo en BRUNIS): Te damos gracias señor por la concertacesión del PAN de cada día y por habernos dado en la historia el lugar que nos correspondía; estos sagrados alimentos son importados, impórtanos señor así como nosotros importamos a quienes nos exportan... en ese momento irrumpe Lola, la sirvienta de antaño.

Lola: Señora, ¿quiere que le sirva de una vez la sopa?, está exquisita, es de su propio chocolate.

Brunis: ¿Lola, tú aquí? ¡Pero no es posible! ¿Acaso no habías abandonado el servicio doméstico para administrar tu propio emporio de pantimedias y combis?

Lola: Mire usted señora, a raíz de sus declaraciones en la prensa me puse a pensar cuán fácil era dejar de trabajar y dedicarme a cuidar a mis hijos, así que sin pensarlo más me encerré en mi casa y no volví a salir hasta el día en que dos de mis pequeños habían muerto de hambre; le confieso que fue doloroso, pero hice de tripas corazón y me dije: debo resistir, todavía tengo otros seis hijos y no los voy a descuidar. Así que traté de ser una buena madre, pero todo fue en vano, de los seis que yo tenía, de los seis que me quedaban, uno se hizo judicial, el otro subdelegado, otro creo que es diputado, la que sigue anda con narcos, la otra es neoliberal y al menor, el más pequeño acabo de dejarlo en el empeño. Pero hoy que es Noche Buena he venido a suplicarle a usted que es buena que me dé otro consejo, me siento mal, irresponsable, fracasada, en fin, una mujer mal orientada.

Brunis: Vamos, te estás ahogando en un vaso de agua ¡Ay, si por lo menos el pueblo mexicano no fuera analfabeto y monolingüe..! Mira Lola, si te fijas bien, en aquella entrevista ya todo estaba dicho. Pero siéntate mujer, comparte la mesa conmigo, hoy es un día excepcional, es Navidad y estamos solas, o si quieres mejor quédate parada en el rincón para que no te sientas mal. Mira, tu error fundamental fue no fijarte con quien te ibas a casar, y no me refiero a la persona sino al título universitario de la persona y para ser más exactas al idioma en el que está escrito el título universitario.

Lola: ¿A poco cuando usted se casó con el señor ya le había visto el título de Yale?

Brunis: Bueno, no, pero eso se intuye querida, es lo que llamamos sexto sentido, para eso somos mujeres; además si no fuera por mi sacrificio, mi marido jamás hubiera llegado a ningún lado, pero imagínate si me hubiese casado con el zángano de mi primer novio, seguro que ahorita estaríamos viviendo honradamente o peor aún, en una de esas me resulta un resentido de la UAM Xochimilco y ya me veo yo de zapatista patarajada.

Lola: Ay señora nunca terminaré de agradecerle, estos consejos no se los pago con nada (se acerca a besarle los pies y tropieza contra la mesita de centro tirando el cenicero de Murano).

Brunis: ¡Imbécil, rompiste el cenicero, ¿ves que no sirves para nada?, por eso has servido toda tu vida y seguirás sirviendo, porque no sirves, porque si sirvieras no servirías, ¡estúpida!

Lola: Cálmese señora, yo se lo pego, yo se lo pago... Los gritos de aquella infeliz fueron escuchados, fuera de si, ahíta en su epidermis, Brunis arremete contra la familia y la sumerge en la salsa caliente de los romeritos, está a punto de ahogarla cuando entra a toda velocidad un trineo sin frenos conducido por Karol Wojtyla, vestido de Santa Claus. Como en película gringa el trineo rechina, da la vuelta y finalmente se estrella contra la chimenea produciendo un estruendo y una mezcla horrible de hierros retorcidos con cuernos de reno.

Brunis: soltando a Lola y mirando hacia la autora de la telenovela: ¿Se puede saber a qué viene la gratuidad de involucrar a su santidad en todo esto?

Jesusa: Visiblemente perturbada. No sé, señora, no sé, últimamente imagino escenas que no vienen al caso, creo que quise de alguna manera decirle al mundo que ya no hay valores, que todo está revuelto sin sentido... Sin dejarla terminar de explicarse, Brunis salta del papel y se arroja sobre Jesusa para ahogarla en la salsa de los romeritos, pero en ese momento entra triunfante el estado mayor. Detienen a Lola y a Jesusa y se las llevan a Almoloya para demostrar que en nuestro país se acabó la impunidad, el papa sale ileso del atentado y todo vuelve a su calma. Brunis, al fin tranquila se sienta a cenar en paz.

Capítulo II. El derrumbe

(Han pasado cuarenta días desde aquella navidad y el esposo de Brunis da a conocer espectacularmente el 9 de febrero de 1995 las órdenes de aprehensión contra los principales dirigentes zapatistas, sin embargo el ejército federal llega quince minutos tarde a la supuesta aprehensión y el principal cabecilla del movimiento ya identificado plenamente por el Far como Nicolás Sebastián Guillén Vicente alias "el Sup" se esfuma inesperadamente dejando al esposo de Nilda en una situación más ridícula que cualquiera de sus proyectos económicos.)

Brunis: Te lo dije, eres un incapaz, ¿ahora que vas a hacer? inútil, ya no se puede detener a la prensa, eres el hazmereír de todo el mundo, y todavía se te ocurre dar el mensaje personalmente. Ve nomás las noticias: "El tal guerrillero resultó ser un filósofo maestro de la UAM Xochimilco, un hombre ilustrado y no como especuló Octagenario Paz un simple troskista trasnochado, entronizador del lugar común, desaprensivo apologeta del totalitarismo maoísta, resentido del PRD, mercenario de Luis Echeverría. El ejército y la PGR lamentan informar a la población que el cabecilla guerrillero se hizo ojo de hormiga y se les peló en sus narices, pero lo seguirán buscan-do caiga quien caiga". Ja, ja, ja, a ver como sales de esta chiquito, estás metido en un lío, y económicamente no has dado una, ja, ja, ja, lo siento mucho pero siempre supe que no sabías como hacerlo. Por lo pronto yo me voy a hacer más declaraciones a la prensa. (Para Jesusa Rodríguez impedírselo, dos oficiales del estado mayor aparecen detrás de Brunis y le aplican pañuelos con cloroformo, nunca más volveremos a saber qué pasó con la protagonista de la telenovela.)

(El esposo de Brunis permanecerá en off toda la telenovela para no dañar la imagen presidencial.)

Close up a las manos de el esposo de Brunis que se apoyan sobre dos grandes legajos, uno dice expediente del Subcomandante, y el otro dice expediente de Carlos Salinas de Gortari y familia.

El esposo de Brunis (pensando, voz en off): Brunis tiene razón, no haber agarrado al subcomediante como le dice Aurelio Asiain y sin haberlo presentado en traje de Almoloya convierte este golpe espectacular en otro fracaso, mi imagen se deteriora segundo a segundo, para colmo se me ocurrió echar por delante el ejército y no tengo idea como echarme para atrás, tengo que hacer algo, ¿Pero qué? (Súbitamente las manos se van temblorosas hacia el otro expediente.) No tengo más remedio que denunciar al ex presidente, pero después de todo a él y a Pepe Cordobá les debo todo... (La mano izquierda un poco inquieta empieza a arrancar astillas del escritorio.) No sólo les debo todo sino que me tienen agarrado de los... (El esposo de Brunis detiene el pensamiento en off temiendo que se lo hayan intervenido, se come unos hongos alucinógenos y ve ante sí a los "pelones" desmantelando comunidades indígenas; entonces comprende el verdadero significado de "el derrumbe".) Ni modo, como están las cosas tendré que encontrar aunque sea un indiciado.

(La mano derecha comienza a abrir el expediente salinista, una ráfaga de viento helado entra por la ventana, la luz baja y sube, un montón de gusanos sale reptando por entre las primeras páginas, los nervios se crispan, las manos se crispan, hasta el pisa papeles se crispa, finalmente un relámpago cae sobre el nombre de Raúl Salinas y de golpe todo se tranquiliza. El olor de los pinos inunda otra vez la estancia, los pajarillos retoman su canto, el pisa papeles sonríe y el cielo antes nublado se abre para dar paso a un rayo de esperanza.) ¡Eso es, Raúl, cómo no se me había ocurrido! (La mano derecha se estira hasta alcanzar el teléfono, Close up al dedo que marca en el teléfono rojo, el número de la PGR.) ¿Lozano?, mira mano, aún cuando la soberanía es el sustento geográfico, histórico, político y moral de nuestra unidad, creo que estuvo chido haberla preservado recuperando los municipios zapatistas, pero no basta. Se me hace que también sería bueno fortalecer el estado de derecho y chance hasta acabar con la impunidad que ya ves qué lata. (Macro Close up sobre el teléfono, la cámara lo recorre lentamente hasta detenerse en el logotipo de TELMEX donde uno de los gusanos se hace rosca mientras seguimos oyendo la conversación.) La neta mano, nadie debe estar por encima de la ley así que si te late que Raúl Salinas es el autor intelectual, mándalo aprehender inmediatamente y avísale a la prensa, yo ahorita no estoy de humor para andar dando mensajes a la nación.

Procurador Lozana Gracia (del otro lado del teléfono): Hágase tu voluntad. Amén.

Capítulo III. El destierro

(Rotas todas las reglas no escritas del sistema político mexicano, el ex presidente hace esfuerzos inauditos por recuperar la dignidad perdida desde su primera infancia. Luego de increíbles sucesos, huye al extranjero pretextando compromisos académicos y finalmente muere junto a un bote de basura en Boston, teporochamente ataviado con la toga y el birrete de la Universidad de Harvard. Aparece un vendedor de periódicos. (Gran encabezado del Ovaciones): "Raúl Salinas sí es intelectual" (Zoom in al artículo) Menudo susto se llevó la alta sociedad mexicana al enterarse de la aprehensión del hermano del ex presidente, un hombre finísimo al que todo México respeta, es hoy por hoy un huésped más de Almoloya de Juárez. La alta sociedad mexicana celebra la firmeza de su presidente pero teme por la carrera literaria de Raúl tanto como autor, cuanto como intelectual. ¡Nadie está por encima de la ley más que nosotros! -clama la alta jerarquía política: Suplicamos al presidente subraye el honor que representa para Almoloya recibir a un huésped tan distinguido y proponemos se cambie el nombre del penal por el de El jardín de los Ceresos por si todos tenemos que ir algún día. (Mientras tanto un hombre humillado sufre pero no calladamente.) SALINAS (Marcando el teléfono.): Hola, ¿Juan Ruiz Healy?

Off: Sí, Soy yo.

Salinas (Visiblemente angustiado): Qué tal Juan, qué alegría escucharte, habla el ex señor ex presidente.

Off: Justo me agarraste arrancándome un padrastro, mano, mejor llama a la dirección. (Cuelga.)

Salinas: Oyeme cabrón. ¡Chin! (Cuelga y marca mientras se arranca el pelo.) Me comunica con Nino Canún por favor, de parte del ex señor ex presidente de la Ex república.

Off: Que dice el señor Nino Canún que no se acuerda, que si le deja el recado. Salinas: Dígale que soy yo, el chaparrito medio calvito, que nos vimos muchas veces en el... (Le cuelgan.) (Se queda con el aparato en la mano y vemos como al marcar el siguiente número está mucho más enojado y ha envejecido.) ¡Hola, páseme a Abrahamcito por favor!

Off: ¿De parte de quién?

Salinas: Ejem, dígale que hablo de la ex... Presidencia, que necesito trasmitir un mensaje a la Nación.

ABRAHAMCITO: Diga ud. señor presidente, estamos al aire. Salinas: Mira Abraham, que lo sepan todos, yo no soy como mi hermano.

ABRAHAMCITO: Gracias señor. Y no se avergüence, para mi papá y yo, usted sigue siendo el presidente.

Salinas: Gracias muchacho y gracias también por contestarme la llamada. (Cuelga y dice en monólogo interior.) Y ahora me voy a poner en ayuno permanente para que vean lo que se siente.

(Luego de ver la figura histórica del otrora hombre más poderoso del país, mancillada por una campaña de hostigamiento y falsedades, la vemos todavía más deteriorada debido a que se halla enfundada en una chamarra de borrega, caminando en una fría madrugada por la calle de Tritón en la colonia popular San Bernabé, en un barrio de Solidaridad en Monterrey.)

Salinas: ¡Don Beto, don Beto! soy yo, Carlitos, contésteme.

(Después de un rato lo vemos desesperado buscando un teléfono público, el pánico se apodera de la figura histórica, pues descubre que en aquel lugar el teléfono no funciona). ¡Chingaos! voy a subir las tarifas telefónicas en todo el país, para que se les quite. (Saca un encendedor e incendia la cabina telefónica; al calor de los acontecimientos ve aparecer ante sí una barda con un color irresistible, se acerca y llama a la puerta.) ¡Doña Rosa, ¿como le va, se acuerda de mí, se acuerda de cuando no había luz?

Doña Rosa: Pásele y no se haga pendejo, ya me hablaron de Pronasol, su cuarto está listo, la escenografía es de David Antón.

Salinas: Pinche vieja, disimule, acuérdese que cuando uno pasa a la vida cotidiana normal, las formas de expresión se modifican y prepáreme algo de comer que desde anoche estoy en huelga de hambre.

Off: Gracias a Dios el dichoso ayuno surte efecto, nuestro héroe es exonerado de toda culpabilidad y declara orgulloso a la prensa:

Salinas: ¿Irme de México?, ¡jamás! o bueno sí, por qué no.

(Se ha negociado el exilio del hombre más grande del continente, el amo y el héroe del México moderno, cuya mano de hierro convirtió a las belicosas, ignorantes, supersticiosas y empobrecidas masas del pueblo de México en una nación débil, inestable, humillada, y cumplidora de sus compromisos progresistas. Sólo Aguilar Camin y su esposa lo despiden dejando escapar unas lagrimitas. Completamente envejecido pero con una fortuna mayor a los treinta millones en oro de Don Porfirio nuestro héroe parte en el jet "Y Pirando" rumbo a Nueva York para radicar en Boston y también en el extranjero. La imagen de su muerte junto a un bote de basura se omitió atendiendo a una recomendación de la organización ecologista Greenpeace, que la consideró ofensiva para el bote de basura.)

Fin.

Additional Info

  • Título: El vuelo de la rata
  • Otros títulos: Flight of the Rat
  • Propiedades: guión
  • Idioma: español
  • Fecha de presentación: 1996
  • Location: Published in Debate Feminista
  • Type-Format: performance, cabaret
  • Créditos: Written by Jesusa Rodríguez